El movimiento obrero ha muerto. El fantasma que recorría Europa se ha jubilado. Y es hora de que se den cuenta.

Artículo publicado el 8 de mayo de 2023.

El pasado lunes se celebró la tradicional manifestación conmemorando el Día de los Trabajadores y ha evidenciado la derrota absoluta del movimiento obrero. Con proclamas vacías y una performance digna de los mejores comediantes, el 'desfile' ha pasado sin pena ni gloria y su impacto ha sido nulo. Si antaño su utilidad era la demanda de más derechos para los trabajadores, ahora ha quedado en una burda promoción para los partidos de la izquierda demócrata.

El célebre Karl Marx, padre del socialismo científico y quién cimentó buena parte de la teoría del movimiento obrero, decía en su famoso escrito 'El Manifiesto Comunista', que «un fantasma recorre Europa, el fantasma del comunismo». Dicha alegoría venía a significar que el status quo imperante del siglo XIX iba a cambiar radicalmente, acabando con el viejo régimen liberal burgués y dando inicio a la dictadura del proletariado como paso previo al comunismo.

Pues bien, aquel fantasma, que representaba el miedo de la élite, se ha jubilado. El fantasma del comunismo que antaño recorría Europa ha visto como sus máximos exponentes (líderes del movimiento obrero) han desaparecido, bien por muerte natural o asesinato, y quienes han recogido su testigo no son sino simples 'aprovechaos' que ni saben cantar 'La Internacional', que han convertido las manifestaciones en un coto privado donde solo asisten quienes comulgan con sus ideas, y que cualquier nota de discordancia es señalada al grito de «Fuera fascistas de NUESTROS barrios».

Sin revolucionarios por Europa y sin partidos políticos de identidad obrera, la manifestación del Día de los Trabajadores ha pasado absolutamente desapercibida para los propios trabajadores europeos y españoles, cuyas consecuencias han sido la desmovilización y el desapego.

¿A qué es debido? Mucho ha cambiado desde las primeras marchas del Día de los Trabajadores. La implantación del Estado del Bienestar, hoy 'del Malestar', supuso la entrada en vigor de un nuevo contrato social entre la élite y el común, por el cual se garantizaba de una serie de derechos políticos, sociales, económicos (...) para la ciudadanía, cubriendo parte de sus necesidades básicas.

Otro factor de gran peso han sido el triunfo del individualismo, como idea en la que prima el beneficio e interés personal frente al colectivo, lo que ha enterrado el sentimiento de 'camaradería'.

Más guiris que trabajadores

Por último, mencionar este artículo del 'Diario de Sevilla' cuyo título es totalmente demoledor. En una ciudad dominada por el turismo, tuvo lugar una estampa curiosa donde se pudo apreciar un mayor número de turistas, o 'guiris', que de manifestantes. Esta es la imagen del movimiento obrero europeo de 2023.

Pero no desesperen, ¿vendrán tiempos mejores? Hay una interesante hornada de jóvenes valerosos y combativos, que junto con la experiencia de los veteranos más irreductibles podrán sembrar una semilla de esperanza. A las mariscadas, antes de que caduquen las ricas gambas.