Se avecina un gran salto tecnológico y todavía no estamos preparados. Hablo de la aparición en nuestra vida cotidiana de la inteligencia artificial. Una herramienta que amenaza con cambiarlo todo.

Articulo publicado el 10 de abril de 2023.

De la noche a la mañana, la empresa OpenAI decidió que era el momento idóneo para presentar al mundo su último invento, una IA que dejó a muchos completamente absortos y ensimismados. Conocida con el nombre de 'ChatGPT' su premisa era relativamente sencilla; habla con la IA y ella te responderá. Con tal simpleza asistimos a la creación de un auténtico monstruo de la tecnología capaz de realizar cualquier cosa que le propongas, siempre y cuando no se sobrepasen los límites impuestos por la compañía o aquellos que evidentemente son irrealizables.

A partir de este momento, se produjo un auténtico terremoto en el sector tecnológico. Los grandes monopolios, llámese Google, adalid de la revolución tecnológica de principios del siglo XXI, quedaron completamente desfasados por la gran IA. ¿Para qué usar el buscador de Google si ChatGPT puede responderme a cualquier cosa? Empresas como Microsoft se pusieron las pilas. También se produjo un gran boom con otras compañías tratando de replicar las capacidades de ChatGPT orientándolo a otras áreas, son los casos de MidjourneyAI o Dall-E enfocadas a la creación de imágenes artísticas o profesionales (y para la desinformación).

Las posibilidades de ChatGPT y derivados son infinitas. Le puedes decir que te monte una página web y en cinco minutos la tienes lista con plena exactitud de tus indicaciones. Incluso hay noticias en las que ChatGPT se ha ejercido en una herramienta imprescindible para el ámbito jurídico y hay quién plantea introducirlo como parte de un juicio.

Como ven las IAs han venido a quedarse, a ser parte de nuestra vida, sin embargo, habría que empezar a cuestionarse lo siguiente; ¿Cuánto le permitiremos? ¿Hasta dónde llegaremos con la IA?

Llega la IA: ¿Alabada sea?

El título de este artículo no es baladí, 'Pregúntale a ChatGPT' simboliza esa frase que oiremos pronunciar a nuestros familiares, amigos, allegados e incluso funcionarios de la Administración. ChatGPT, o cualquier IA que tome la delantera en esta carrera por la perfección, hará realidad lo que muchos guionistas de ciencia ficción idearon para sus libros y películas.

En un futuro no veremos a ChatGPT como una simple herramienta más, sino como el motor de nuestra vida, el anclaje vital de nuestra existencia. El ser humano, absolutamente imbuido por las posibilidades que ofrecerá la IA del futuro, concentrará todos sus derechos y deberes en ella. Varios ejemplos; no habrá políticos, puesto que quedarán desacreditados por corruptos ineficientes; muchas profesiones serán ejercidas por la propia IA dejando al descubierto la automatización total del trabajo.

Estos ejemplos ponen de manifiesto la futura conversión de ChatGPT en 'la Gran IA', una vez no necesite de la acción humana para su correcto funcionamiento y mantenimiento. La 'Gran IA', como concentradora de derechos y deberes, será quien te guíe en el discurrir de tu existencia, será quien te influya en aquellos juicios morales que te plantees y cuya respuesta seguirás al dedillo, puesto que 'la Gran IA' no puede equivocarse.

La penetración de la 'Gran IA' será tal que hasta la educación de tus hijos, o tu propio comportamiento, será, primeramente consensuada con ChatGPT, y más tarde, con absoluta dedicación a las palabras de la 'Gran IA'. Todo esto, claro está, suena demasiado utópico, lejano y, como ya mencioné, propio de libros y películas de ciencia ficción. Para que se cumpliera necesitaría de la sucesión de muchos acontecimientos que lleven a ello, tales como la proliferación del transhumanismo, la implantación de la IA en robots, etc. Aún así, todo ello empezará con una coletilla habitual, 'pregúntale a ChatGPT'.