Escribir es una actividad muy curiosa y personal. El escritor solo necesita papel y tinta (o una computadora con algún programa básico de redacción jajajaj), para poder dejar desbordar sus más profundas pasiones. Escribir está asociado a cosas tales como la creatividad, la inspiración, el lenguaje, el significado, y la profundidad mental y sentimental.
Lo valioso de la individualidad y la introspección
Cada persona tiene su propia voz, tiene algo que decir al respecto. Tu punto de vista, el conocimiento que tienes y la manera en la que ordenas tus ideas, son "ingredientes individuales" que no tiene más nadie. Tu mente trabaja de una manera muy particular, y ahí es donde radica la belleza de tu individualidad. Tú eres tu mente, pero imagina que esta es una mina de oro y tú eres, a su vez, un minero que va a esta mina de oro a extraer conocimiento.
La introspección también es un proceso muy importante; el saber qué cosas contienes en tu interior y cómo funcionan. Todo lo que conozcas pertenece a un grupo de clasificación y tienen su propio significado o rol, si aprendes a conocer el funcionamiento de cada elemento y a analizarlos a profundidad, puedes entrar más en conexión contigo mismo. Imagínalo así: te dicen que frente a ti solo hay tres elementos, pero no te hablan de sus composiciones internas; una casa tiene muchos objetos dentro.
Pero un momento... ¿Qué es el análisis?
Según Francesco Casetti (Cómo Analizar un Film, 2007), el análisis es un conjunto de operaciones aplicadas sobre un objeto determinado y consistente en su descomposición y en su sucesiva recomposición, con el fin de identificar mejor los componentes, la arquitectura, los movimientos, la dinámica, etc.
¿Qué quiere decir esto?, pues básicamente, hay que deconstruir todo para ver cuál es el funcionamiento de cada cosa que compone al objeto que será estudiado (en este caso, tú) y luego volver a construirlo, para poder tener una perspectiva más amplia sobre su funcionamiento.
2 ejemplos prácticos del análisis y la composición
1. Si yo te digo la palabra "zapato", en tu mente, buscarás un significado, e incluso podría llegar un referente visual asociado a tal palabra. "¡Ah!, el zapato es un objeto que protege los pies." Podrías pensar. Pero si yo te digo, "hay un zapato guindado en unos cables", el significado cambiará por completo y, además, va a sugerir la construcción de un escenario en tu cabeza. Aquí estamos hablando entonces de la construcción de un relato y el juego con los significados y los contextos.
2. Imagina que tienes una computadora gamer. Claro, tú sueles ver lo exterior: una pantalla, un mouse, un teclado, el case, etc., pero cada uno de los mencionados, tienen ciertos componentes que los convierte en lo que son, es decir, el case por ejemplo, está compuesto por un procesador, por una memoria, por un disco duro, etc.
¿Cómo capturar las ideas?
La información está allá fuera, pero esta pasará por un filtro que transforme dicha información en algo procesable para ti, algo así como un "diccionario individual de elementos". Es posible que lleguen frases, imágenes, palabras, o cualquier tipo de información, la cual no entiendas en ese momento. Un método tradicional para capturar las ideas es tener algo a la mano siempre para poder anotarlo. En algún momento de la vida esto tendrá su sentido. Si te sucede como me sucede a mí a veces, de que no tengo nada al alcance para escribir porque podría estar haciendo una tarea que demande mucha actividad física, puedes buscar rápidamente varias palabras que estén asociadas a tal idea, de manera que cuando digas la palabra mentalmente, llegue la idea a tu cabeza.
Fíjate, que las tres están ideas están regidas por la palabra "secreto", sin embargo, están en distintos contextos. Dependiendo de tus intereses, podrías también tomar las ideas que han llegado a tu cabeza de manera "separada" y cohesionarlas.
¿Cómo desatas tu creatividad?
1. A través de los sueños, con los estados hipnagógicos, o estados alterados de conciencia.
2. Hacer cosas que te apasionen podrían ser disparadores de creatividad y generadores de impulsos a sentarte a escribir.
3. Estar rodeado de al menos una sola persona, que te conforte, apoye y ensalce tu creatividad.
4. Llevando tus ideas a aquellos lugares en donde quieran ser escuchadas.
5. Volver a leer pasajes de libros o poemas que te emocionaron muchísimo.
6. Sentarte en el jardín y hacer alguna manualidad, o trabajo que requiera algún trabajo manual y no necesariamente pensar activamente. La mente también debe descansar.
Estas son algunas maneras, de entre tantas que existen, para desatar la creatividad.