Estoy participando en un extraordinario programa en Web3, o mejor dicho, en un programa muy "nounish" para escritores apasionados por la tecnología, blockchain, arte, música, ciencia, conocimiento empírico y prácticamente cualquier tema que nos conecta como humanidad. Me encuentro en la primera cohorte de escritores muy nounish. En este segundo escrito dentro de la cohorte, voy a compartir mi historia.

Durante las sesiones, hacemos un ejercicio en el que nos imaginamos dando una charla TED. ¿Pueden imaginarlo? Es uno de mis sueños. Así que voy a hacer lo mismo aquí: imaginen que estoy frente a ustedes y que es mi voz la que encarna estas palabras. Tengo cinco minutos para hacerlos reír y sorprenderlos al mismo tiempo.

¿Cómo llegué hasta aquí?

Mi vida ha sido una búsqueda constante, como lo es para todos, supongo. En mi caso, me ha tomado más tiempo del promedio encontrar algo con lo que conecte y que al mismo tiempo me permita generar recursos y tener un impacto positivo en el mundo. Admito que mi vida ha sido algo "desordenada"; no ha seguido el curso típico de los seres humanos actuales, lo cual a veces es difícil de manejar. Sin embargo, es probable que, si repitiera mi vida mil veces, volvería a pasar lo mismo. No sé otra forma de sobrevivir en sociedades que tienden a “cuadricularse”.

Pero, aunque no lo crean, he tenido constantes: escribir, la pasión por entender estructuras complejas (de la naturaleza, del cosmos, de la tecnología…), la búsqueda de libertad y la solidaridad.

¿Cómo ayudo a quienes no tienen lo que yo tengo? He sido una persona privilegiada con acceso a tecnología desde muy temprano, lo cual me llevó por un curioso camino:

En 2013, asistí al Campus Party Co en Santiago de Cali, Colombia. Había un taller que me llamó la atención, pero finalmente no participé. Era sobre Bitcoin, y ahora es mi mayor FOMO en la vida. Regalaban una pequeña cantidad de BTC en ese entonces, y pues, como ustedes ya saben… No me miren así, era muy joven y no entendía muy bien de qué se trataba (en realidad, nadie se imaginaba lo que estaba por pasar).

Pasó mucho tiempo en el que el tema me coqueteaba, pero no entraba, no sabía cómo. Veía al conejo seguir caminos extraños y me lo encontraba en recónditos parajes. No fue sino hasta 2022 que decidí seguir al conejo a su madriguera y empezar a estudiar a fondo. Inicié en la escuela de Blockchain en Platzi. A finales del mismo año, compré por primera vez BTC, ETH, SOL, entre otras, en pequeños montos.

Ya entendiendo qué era y cómo se manejaba, me encantó. Conecté con las ideas más potentes de cripto, con los valores que fortalecen el ecosistema: construir en comunidad, transparencia, constante avance… Más que invertir, empecé a soñar con trabajar a tiempo completo, escribiendo, haciendo conexiones, networking, apoyando, creando.

También compré mi ENS, abrí un blog en Mirror… se me perdió la frase semilla y estuve casi un año sin poder acceder a la plataforma, hasta que por fin recuperé aquella lista de palabras (por favor, guárdenla bien, nunca se sabe). Pude reconectar todo y empezar a publicar. Nunca faltan las anécdotas.

Por ese entonces ya escuchaba el podcast Espacio Cripto. De hecho, según las métricas de mi app para podcast, es el que más escuché en 2023:

Este año sentí que Platzi me había dado lo que tenía, pero ya no podía sacarle más provecho. Muchas de las clases grabadas eran de hace 2, 3 y hasta 4 años. Y, como todos saben, Cripto es una industria que se mueve muy rápidamente.

Hace unos meses, Lalo y Ab lanzaron De Fan A Builder, el programa en el que aún estoy súper entusiasmade y a través del cual conocí la cohorte de Nanción Bankless (Muchas gracias, Acid, por compartir).

Aparte de los programas, las personas que he conocido también me han brindado su conocimiento. Es realmente gratificante cómo la comunidad te acoge. Antes de llegar a estos dos programas, tenía muchas dudas. No sabía si mis habilidades encajaban con las labores en el ecosistema. Pensaba que solo era cosa de desarrolladores y empresarios. A medida que han avanzado estos meses, mis miedos se esfuman con cada descubrimiento y encuentro cada vez más cosas que puedo hacer. He aprendido más en estos meses que en un año de plataformas educativas convencionales.

En la cohorte he conocido escritorxs increíbles que me han enseñado muchísimo con sus palabras, como Moctezuma, Kelly, J Adams, Sury B, y muchos más que no nombro para no alargarme tanto, así como los conductores Anaphan y René, nos han explicado muy bien todo lo nounish que podemos ser, sacando lo mejor de nosotrxs. Pueden leernos a todxs en t2/amigos.

Estoy aquí, no porque invertí unos pesos y estoy esperando que suba. Estoy aquí porque creo en esto más allá de un sentido monetario propio. Creo que esto puede cambiarlo todo, que en las manos (mentes) apropiadas, esto sí puede cambiar el sistema y generar un mundo más equitativo y equilibrado. Estoy aquí porque después de tanto divagar por el mundo y por las áreas de conocimiento y labores, he encontrado una en la que me siento a gusto. Donde no tengo que ver la corrupción de otros sin poder decir nada. Donde puedo servir a los demás, donde puedo obtener riqueza y no sentir que estoy haciendo parte del privilegio y beneficiando al sistema de privilegios; sino al contrario, estoy contribuyendo a un mundo más abierto, con potencial para que ese privilegio se expanda y deje de serlo, se convierta en un beneficio general de las comunidades.

Estoy aquí porque me metí a la madriguera del conejo, escarbé lo suficiente para llegar al otro lado y he echado un vistazo al mundo de las maravillas (o las cripto-maravillas), es decir, a un mundo nounish.