El transporte marítimo es una industria gigante la cual mueve por mar un aproximado del 80-90% de las diferentes mercancías a nivel mundial, es un trabajo que involucra mucha gente en diversas áreas y niveles, sin embargo, me voy a detener a explicar sobre las personas denominadas Gente de Mar, que son aquellos Oficiales y Marinos que hacen vida a bordo de todos los buques mercantes, son los que se encargan de realizar todas las operaciones para cumplir con la misión de transportar determinada carga de un punto a otro de la forma mas segura posible. En mi caso, soy una de esas gente de mar, ya que hasta hace poco más de 3 años estuve trabajando a bordo de buques tipo tanqueros, y, ahora soy una entusiasta de la tecnología web3 y de la inteligencia artificial, además me desempeño como freelance en e-commerce.

Comenzare por contar desde mi experiencia ciertos aspectos técnicos de mi profesión y la cual veo relacionada cuando se entra al ecosistema de tecnología web3 y blockchain. Navegar en el océano a bordo de un buque comparte sorprendentes similitudes con explorar el increíble mundo de la tecnología web3. Ambas áreas requieren un nivel de preparación, adaptabilidad y una alta comprensión del entorno. Esta analogía se ajusta a un marco de vivencias basadas en las complejidades y filosofías que sustentan la navegación en el mar y en la web3.

Algunos puntos importantes a considerar serían los siguientes:

1. La realidad del trabajo marítimo vs la realidad de aprender sobre tecnologías emergentes

Películas como "Piratas del Caribe" y "Tormenta Perfecta" son solo algunas por mencionar y las cuales muestran versiones dramatizadas y hasta quizás exageradas de la vida en el mar, a menudo enfocándose en los extremos de la piratería y/o aquellas tempestades catastróficas. Sin embargo, estas representaciones no se acercan a las realidades cotidianas que enfrentan aquellos que trabajan en el mar. De manera similar, las primeras percepciones de la web3 pueden ser abrumadoras y estar nubladas por el complejo tecnicismo y la desinformación. La verdad es que ambos dominios requieren de tiempo para realizar para adquirir aprendizaje continuo y una comprensión de los principios teóricos-técnicos para navegar con éxito.

2. Enfrentando condiciones adversas

En la navegación marítima, las condiciones meteorológicas adversas son una realidad constante, sin embargo, con la preparación y el uso adecuado de toda la información disponible, los riesgos asociados con el mal tiempo pueden mitigarse significativamente. En la web3 los desafios no es diferente al mal tiempo, implica entender y mitigar riesgos como amenazas de seguridad, volatilidad del mercado y obstáculos al hacer uso de diferentes plataformas tecnológicas. Ser consciente de estos retos y prepararse adecuadamente seguro marcara una inmensa diferencia y ayudará a individuos y organizaciones a adentrarse en el ecosistema Web3.

3. Preparación mental y adaptabilidad

La preparación mental es fundamental para aquellos que trabajan en el mar. La soledad, los largos contratos y el imponente océano exigen tener y mantener una mentalidad resiliente, clara y tranquila. En web3, la fortaleza mental es de hecho un pilar igualmente importante. El ritmo rápido en que constantemente se ve la evolución de la tecnología blockchain y las finanzas descentralizadas (DeFi) pueden ser intimidante. Las personas que logran permanecer en estos espacios son las que pueden adaptarse a los cambios, mantenerse informados y sostener una perspectiva a largo plazo.

4. Conocimiento de tus habilidades y la curiosidad de ir más allá

En un buque, independientemente del tipo que sea, conocer las funciones específicas del rol a asumir es crucial, sin embargo, una plusvalía que nunca está de más y el cual es beneficioso para el marino y el resto del equipo es entender las responsabilidades de los cargos superiores. Esto no solo mejora la eficiencia operativa, sino que también prepara a los tripulantes para avanzar en sus carreras. En la web3, es vital dominar tus áreas de especialización, pero también es invaluable comprender otras funciones más amplias del ecosistema general. Esta visión integral facilita una colaboración más efectiva con otras personas y que puede abrir nuevas oportunidades en la tecnología descentralizada que constantemente se está desarrollando y avanzando.

5. Disfrutar de los paisajes naturales y virtuales

Trabajar en el mar ofrece la oportunidad de apreciar hermosos paisajes naturales impresionantes y únicos en lugares remotos. Esta experiencia puede ser una fuente de inspiración e interés por la belleza del mundo real; por otro lado, no muy lejano en la web3, y aunque el entorno es digital, existe la belleza en la innovación y el potencial de la tecnología, sin dejar de hacer mención de todo el arte digital que podemos apreciar desde cualquier pantalla de computadora, laptop, table o de nuestros teléfonos móviles. Es increíble la capacidad de transformar industrias, empoderar a individuos y crear sistemas más justos desde y hacia un horizonte que vale la pena explorar.

6. La sensación de pequeñez en una red inmensa

Percibirse como un ser pequeño en el extenso océano es una experiencia que recalca la inmensidad del entorno. Navegar en la web3 puede provocar una sensación similar, dado que con todas las personas e “influencers” además de toda la información que circula y se comparte en internet, el enorme potencial y el alcance de la tecnología que no se puede negar, el hacer scroll en redes sociales genera en las personas que recién entran al ecosistema, que se sientan inferiores y que al ser principiante no se tienen todos los conocimientos, los cuales toman tiempo, estudio y práctica. Esta perspectiva puede tomar otro rumbo cuando se aprende en comunidad, sobre todo si es aprendizaje orgánico, que indiscutiblemente puede ser motivador, impulsando a los individuos a contribuir y dar forma al futuro desde la participación de todos.

7. Navegando desde la tecnología hacia el puerto del futuro

Navegar es una ciencia y un arte al mismo tiempo, consiste en dirigir una embarcación desde un punto a otro de forma segura, navegar en la tecnología web3 no es muy diferente, viajamos desde lo centralizado a lo descentralizado y sin duda alguna nos acerca al puerto del futuro. Así como la gente de mar confía en sus competencias, habilidades, experiencia y en todos los equipos y dispositivos que poseen para llegar a su destino, los entusiastas de la web3 son el faro que construyen y guían a esta nueva generación de navegantes digitales, quienes utilizan su conocimiento, curiosidad y las ganas de innovar para desarrollar un futuro más descentralizado y equitativo.

En conclusión, la navegación IRL o en la web3 implica y conlleva un proceso que requiere una combinación de preparación, resiliencia y una visión clara. Ya sea enfrentando condiciones meteorológicas adversas en alta mar o desafiando las complejidades de la tecnología que evolucionan rápidamente, los principios de adaptabilidad y conocimiento profundo son esenciales para zarpar con éxito hacia un futuro prometedor.