Aquí estoy yo, de nuevo, apareciendo. La sombra. Vengo a enfrentarte.
Hago una advertencia de lo que se aborda aquí, en palabras simples, son de alguien en crisis.
Hace unos años, le decía al universo, me quiero x.x , mis manos llenas de sangre, pensando que no había una salida a cómo me sentía. Ahora me encuentro en una situación familiar, sin comer, diciéndole lo mismo al universo todas las noches, pero quién quiere morir es mi versión de ahora, quiero que muera, y despertar siendo la versión que quiero ser, la que veo en mis sueños.
Mientras meditaba, me veía a mi, me ví tan feliz, en el agua, pero en ningún momento ví a la persona a la que quería ver. También ví a mi guía espiritual, me dió la mano y me dijo, descubramos esto juntos.
Y cada señal, cada detalle, me hicieron el día, ese día, donde solo lloré, solo perdoné, de alguna manera hice las pases con mi pasado, mis padres, aspectos de mí.
Pero aún sigue mi dualidad, aún soy dual. Y no se que más hacer. Quiero una vida libre, andar sin rumbo, pero al mismo tiempo se que necesito rigidez para aprender y crecer. Quiero irme, pero al mismo tiempo quiero quedarme.
Enfrenté mis miedos, solo para darme cuenta que mi problema soy yo, no ellos. Mi miedo eran mis sentimientos, mis pensamientos. Pero también el perdonar, el dejar el miedo, ayudaron bastante. Ya no soy la misma persona de antes, por lo menos en lo que al miedo respecta. Y a la carga tan grande que sentía. Se ha disipado esa nube tan grande que llenaba todo. Pero es solo el inicio, recuperar años perdidos, me debo muchas cosas a mi misma.
Pero aún hay un detalle, algo que no cierra.
Su nombre aún suena en mi corazón, aún suena en mi mente, aún está en el vacío que siento, ese que no me deja dormir ni comer. Su nombre me dice, ven, me llama a donde está el, me ofrece una nueva vida, una nueva perspectiva, una independencia.
Pero luego está esa parte que me dice, que no huya más, que enfrente todo, que es ahora o nunca, porque después todo se hace más grande.
Porque tengo que elegir? No quiero elegir. El amor es tan bonito como para tener que sentirse así. O solo es una ilusión el tener que elegir? Y tarde o temprano tendré todo lo que quiero?
No quisiera dejarlo todo, no quisiera sentir que huyo, quiero terminar este proceso de una vez por todas, sin dejar nada para después, enfrentarme a mi, a ellos, y darme el lugar que merezco, aunque tome un tiempo, porque si quiero avanzar sé que debo cerrar este tema.
Pero al mismo tiempo quiero irme, a lo que me ofrece el, ya dejar todo atrás, buscar la persona que quiero ser en otro ambiente, con personas que me apoyan, haciendo todo sin que nadie me detenga o me cuestione. Pero suena demasiado fácil. Y si solo es una ilusión?
Yo sé que quiero. Quiero arreglarme, enfrentar lo que evité. Y cuando ya diga, lo logré, irme. Ser esa persona que me negué tanto tiempo, pero serlo en el mismo lugar donde murió, que renazca, que enfrente a lo que le causó su muerte. No en otro lugar.
De verdad me veo yéndome, mil veces ha pasado esa escena en mi cabeza. Me veo llegando al aeropuerto, me veo lanzándome a sus brazos, me veo conociendo una versión nueva de mí, tranquila, lejos del caos. Es eso lo que necesito?
El amor, me ofrecen dos amores, porqué debo elegir entre ellos? Porqué no se entienden entre ellos? No debería tener que elegir entre el cálido abrazo de un padre que da todo por su hija, y el cálido abrazo que da un hombre que lo da todo por su novia. No debería tener que elegir entre una vida “recta”, y una vida “sin reglas”.
El amor. Debería sentirse bien. Darlo todo por alguien. Elegir a alguien.
Pero que hay del amor por mí? Me he dejado tanto de lado. Ellos me aman más a mi que yo misma. Ellos creen saber que es lo mejor para mi. Y si nadie tiene razón? Y si solo yo encuentro eso? Pero me tomará tiempo. Y decisiones que no les gustará a ninguno. Porqué no me acompañan todos? Porqué no se quedan a mi lado?